Leer, aprender, escribir, compartir, por José Ramón Alonso

¿Por qué hago divulgación científica y cómo llego a ello? La respuesta no es muy original, cientos de personas han escrito cosas parecidas pero creo que de vez en cuando es bueno detenerse y hacer un ejercicio de introspección y de evaluación del propio trabajo, nuestros planes, nuestras esperanzas.

La llegada es casual: un amigo tiene un blog sobre temas jurídicos Contencioso.es, otro amigo tiene otro blog, sobre auditoría y temas económicos Fiscalizacion.es y los dos me enseñan a mí que de lo que sé, si es que sé de algo, es de Ciencia y de Universidad. Un ejemplo típico de contagio, donde veo las posibilidades de esta nueva herramienta y me voy progresivamente entusiasmando con ella.

UniDiversidad salió a la luz de la blogosfera en diciembre de 2009. Desde entonces ha ido creciendo y, confío, mejorando. He seleccionado más los ámbitos (Divulgación científica con especial hincapié en la Neurociencia, Universidad, Autismo y Poesía), he abandonado algunos y creado otros nuevos

El disfrute es cuádruple:

  1. Leer cosas impactantes, nuevos descubrimientos, esas sorpresas emocionantes y sugerentes que solo la Ciencia proporciona.
  2. Aprender. Conseguir más información, aclarar datos, resumir, explicar cosas complejas de forma sencilla, tienes que comprenderlo bien porque si no serás incapaz de contarlo.
  3. Escribir es un placer en sí mismo. Es pensamiento cristalizado. Es poder volver a revisar, repensar y reformular esas ideas que se te escapan como el agua entre los dedos. Están ahí, para que vuelvas siempre que quieras.
  4. Compartir. La divulgación implica un lector. Hay alguien al otro lado, una comunidad de gente inteligente, divertida y amable. A veces aparece algún visitante indeseado pero a ése no le interesa la Ciencia. Me gusta sentirme parte de una comunidad que comparte intereses, principios y una cierta visión del mundo.

He puesto pasión, energía y tiempo en el blog pero creo que es una buena inversión y aquí quería comentar algo de lo que he recibido de vuelta con la esperanza de que anime a más gente a lanzarse a agarrar un timón y un cuaderno de bitácora. La aventura es el viaje.

  1. Aprendo un montón. Muchos de los artículos de mi blog me obligan a investigar, a leer, a comprobar algún dato. Me hacen saber mucho más sobre un campo mucho más diverso de lo que abordaba anteriormente. Escribir sobre temas que tienen que ver con mi profesión en sentido amplio o con las cosas que me interesan, me pone en contacto con mucha información que desconocía, con ideas divertidas, con historias curiosas, con gente interesante. Me obliga a leer de forma más cuidadosa, más amplia, más intensa, más profunda. Pienso que me hace ser un científico mejor.
  2. Consigo una dimensión humana. He conocido a científicos, periodistas, magistrados, economistas, informáticos, adolescentes y una amplia gama de seres interesantes, creativos y amables.  He entrado en contacto con algunos de los mejores divulgadores científicos de este país, gente que me honra con su buen humor, sus discusiones apasionadas y su saber y saber estar. He intentado ayudar y animar a varios cientos de personas que estaban al comienzo de una depresión, he aconsejado a varios cientos de estudiantes que tenían dudas sobre sus salidas profesionales, he generado información útil y actualizada para miles de niños con autismo y sus familias y más y más. Me he sentido útil y me he sentido afortunado. Tengo claro que cuando aportas a los demás, tu vida es más rica, más feliz. Eso también me lo ha dado el blog.
  3. Es parte de mi trabajo como servidor público. La sociedad paga por la investigación que hacemos en nuestros laboratorios y en general olvidamos contar lo que estamos haciendo y los resultados que se están obteniendo. Nos movemos a menudo en formatos elitistas y cerrados (“workshops”, congresos para especialistas, revistas con impacto académico y nulo impacto público…) y cuando contamos algo lo hacemos a menudo en un lenguaje oscuro e ininteligible, con un montón de tablas y una bibliografía imposible de conseguir para el común de los mortales. Nos quejamos frecuentemente de lo escasa y limitada, cuando no errónea, que es la información sobre ciencia en prensa y televisión pero no hacemos mucho por resolverlo. No puede ser que nuestro jefe, el ciudadano, reciba de vuelta unas pocas notas de prensa y un cargamento de datos ininteligibles a cambio de su dinero. Tenemos ahí una responsabilidad.
  4. Refuerza mi disciplina. Como en cualquier actividad humana pasas altibajos pero el blog requiere atención y un trabajo con continuidad.  No puedes abandonarlo, no puedes escribir con ligereza, no puedes proporcionar información de segunda mano y tercera categoría. Tienes que estar pendiente de las novedades que van surgiendo. Tienes que confrontar información sobre lo que estás escribiendo e intentar hacerlo claro e interesante. Tienes que contestar a la gente que te escribe y te pregunta. Si lo haces, hay que hacerlo bien.
  5. Me proporciona una retroalimentación relevante. Muchos de los comentarios que recibo me ayudan a mejorar mis ideas y mis propios documentos. Algunos refutan mis ideas con críticas constructivas, otros son auténticos retos, en unos casos refuerzan mi planteamiento y en otros me hacen matizarlo.
  6. Es creativo. Me permite muchas formas de decir las cosas. Según escribo pienso nuevas formas de plantear dilemas, de aclarar el origen de un vocablo o de un problema, de explicar cuál es la historia que nos ha llevado al punto en donde estamos, de dar a conocer cómo es realmente el trabajo de los investigadores. Puedo usar y uso imágenes, citas, enlaces, videos, trozos de audio… Permite transmitir ideas de formas muy diversas y empaquetarlas en formatos muy diferentes.
  7. Me convierte en un mejor escritor. Escribir de forma regular, ordenada y cuidada mejora mi escritura. Siento que escribo mejor, más rápido y de forma más clara y atractiva. Aprendo a escribir cerrando bien una historia, sin jerga, haciéndolo para un público general y tengo que estar preparado para recibir y responder críticas que a veces son profundas, bien informadas, incisivas. También recibo mensajes de majaderos, psicópatas, miembros de sectas y demás trolls pero es que el mundo está así e Internet es fácil para los cobardes que se esconden en el anonimato.
  8. Intervengo en la actualidad. Cada bloguero es diferente y yo me siento más cómodo con artículos más intemporales que interviniendo sobre las últimas noticias pero parte de mi trabajo en el blog, por ejemplo, es trasladar noticias de las revistas científicas a la audiencia general, acortando los plazos en que una información novedosa e importante llega al público interesado. La noticia actual funciona espectacularmente. Uno de los post más leídos de este blog se titula ¿cuánto nos van a bajar el sueldo a los funcionarios? publicado en uno de los recortes salariales que hemos sufrido pero creo que es importante ese punto de reflexión sobre a dónde nos llevan los últimos avances en la Neurociencia o alguno de los dilemas éticos que abre la investigación científica que constituye la columna vertebral de este blog.
  9. Me abre al mundo. Converso con gente de todos los países de habla hispana, soy leído por personas de todos los continentes. Tengo una mayor presencia on-line y una audiencia varios órdenes de magnitud superior a la que tenía normalmente. Me permite elegir lo que cuento, cuándo lo cuento y cómo lo cuento. Me ayuda a conectar con colegas, con investigadores que trabajan en mi misma disciplina y con personas de intereses afines. Me ayuda a preparar material interesante para la edición de libros pero al mismo tiempo genero una información fácil de actualizar y de difundir.

10. Me hace ser mejor profesor. La mayor comprensión de temas relacionados con la Neurobiología o la Biología celular me hacen, pienso, un profesor mejor.  Sé más de los últimos avances, de los recursos que hay on-line, de donde encontrar información interesante, de anécdotas y experiencias que me pueden ayudar a captar el interés de los alumnos y aprendo cómo comunicar para distintos niveles de especialización. Mucho de lo que preparo para el blog, de las imágenes que recojo son buenas herramientas para la docencia. Es algo en lo que quiero profundizar y considero que me ayuda también para unas tutorías diversas, deslocalizadas y abiertas las 24 horas, siete días a la semana.

11. Me permite reflexionar. Me permite ver el desarrollo de mis ideas, algunos post tienen mucho de diario personal, también me permite seguir la evolución de acciones, decisiones, aciertos y errores.  Muchos de mis pensamientos cristalizan al plasmarlos en el blog que me permite almacenarlos, recuperarlos y reconstruirlos. Algunas cosas las mantengo en privado o las guardo para usarlas en otro momento.  Con cierta frecuencia no había concretado lo que pienso hasta que me pongo a escribirlo.

12. Me convierte en un creador de opinión. Llego a más gente, llego a especialistas, personas de la calle, políticos y colegas. Amo mi trabajo y me gusta hablar sobre él. En condiciones normales no podría hablar a 40.000 personas cada mes sobre los temas que yo quiero pero lo consigo gracias al blog.

13. Difundo mi disciplina. Estoy orgulloso de ser biólogo. En el siglo XXI la Neurobiología es una de las disciplinas más apasionantes. Antes del blog me centraba excesivamente en los artículos especializados ahora sigo en contacto con eso pero lo combino con más visiones generales, artículos interdisciplinarios, avances significativos en otras áreas de conocimiento. Lógicamente el grueso de mi actividad va relacionado con los temas que mejor conozco con lo cual aporto una visión del laboratorio a la formación e información de la persona con interés por la ciencia.

14. Me genera oportunidades laborales. Recibo invitaciones para dar conferencias, participar en congresos o mesas redondas a través de lectores del blog. También entro en contacto con redes de investigadores o con grupos implicados en la divulgación científica. También me piden algunas cosas para medios de comunicación.

15. Disfruto. Es tan sencillo como eso, me divierto leyendo, me divierto escribiendo, me divierto repasando y contestando los comentarios de gente inteligente. Me gusta que el número de lectores aumente pero realmente, como han dicho tantos literatos a lo largo de los años, uno escribe para que le lean pero el primer lector es uno mismo.

16. Es mi principal archivo. Mi blog es un repositorio personal de ideas, enlaces, fotografías, datos.  Muchas de esas cosas son públicas y otras muchas son privadas, donde guardo información para usar en el futuro. En el blog la encuentro con facilidad y se ha convertido en biblioteca y memoria.

17. Me ha hecho parte de internet. He aprendido cosas sobre internet, sobre motores de búsqueda, sobre el trabajo de programadores, sobre cómo difundir y conectar información. Creo que Internet es una revolución para la Humanidad similar a la aparición de la agricultura o a la Revolución Industrial. Me alegro de ser parte de ello.

18. Me mantiene conectado con las nuevas tecnologías. Me hace aprender también sobre las herramientas que utilizo (Twitter, WordPress, Google Analytics, un poco de código html …) Exploro nuevas herramientas (Pinterest y Scrivener), algunas las incorporo y otras las dejo definitivamente o para épocas donde tenga tiempo suficiente para aprenderlas bien y manejarme con ellas con soltura.

19. Es la base de algunos de los últimos libros que he escrito. La nariz de Charles Darwin y otras historias de la Neurociencia, publicado en Editorial Almuzara y Dispara tú primero y otras historias de la Neurociencia (en prensa), premios Prismas de divulgación científica de los museos científicos coruñeses nacen del blog.

20. Me permite apoyar las causas en las que creo. Por ejemplo, apoyo a la ciencia como parte de la cultura. Desgraciadamente para muchas personas es más fácil conseguir información sesgada, patrañas, propuestas de timos que una información con base científica y filtrada.

Los blogs han modificado ya la comunicación académica jugando un papel intermedio crucial. Llevan información y enlaces a informes, artículos académicos y páginas web por un lado y por otro se enlazan con una serie de herramientas, redes sociales y comunidades. En términos de investigación y según Patrick Dunleavy, catedrático en la London School of Economics, “bloguear es una de las cosas más importantes que puede hacer un académico en estos momentos”.

 

José Ramón Alonso es Doctor en Biología y catedrático de la Universidad de Salamanca. Director del Laboratorio de Plasticidad Neuronal y Neurorreparación del Instituto de Neurociencias de Castilla y León (INCyL).Podéis encontrarlo en Twitter y Facebook.

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3 Responses to Leer, aprender, escribir, compartir, por José Ramón Alonso

  1. Ignacio says:

    Me alegro de volver a verte en el ciberespacio. Excelente. Un abrazo,
    Ignacio

  2. Comparto plenamente esos pensamientos. Un abrazo¡

  3. Ariana says:

    Hola, andaba en busca de comos en divulgador cientifico y encontrar este post fue una maravilla. EL mejor regalo es el conocimiento. Muchas gracias por compartir!

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